¿Cómo detectar el cáncer de tiroides?


Aunque el pronóstico de esta enfermedad es en general alentador, muchas veces se presenta de manera silenciosa, por lo que debemos conocer ciertos factores de riesgo que nos hacen más propensos. De ellos nos comenta a continuación el Dr. Rafael Ríos, endocrinólogo de Vidaintegra.

Cuando el periodista y rostro de TV Eduardo Fuentes contó a través de su cuenta de Facebook que tenía cáncer de tiroides y que sería intervenido a fines de febrero pasado, muchos comenzaron a preguntarse por esta enfermedad "bastante frecuente en la población, pero que afortunadamente tiene un muy buen pronóstico. La tasa de mortalidad es menor al 5%", señala el Dr. Rafael Ríos, endocrinólogo de Vidaintegra.

El facultativo explica que para detectar este cáncer es fundamental saber que la tiroides está ubicada en la parte inferior del cuello, cerca de la tráquea, donde se forma la "V" entre los músculos de esa zona. Aunque este órgano no se puede palpar, muchos pacientes llegan a la consulta después de haberse tocado nódulos (pelotas) en esa parte. "Este cáncer por lo general se presenta como nódulo dentro de la tiroides. La función de la tiroides -producir la hormona tiroidea que todo el cuerpo necesita- puede verse alterada en algunos casos, porque dentro de ella hay un tejido nodular que puede ser o no cancerígeno, pero esta pelotita dura no es para asustar a los pacientes. El riesgo de que un nódulo sea cancerígeno es menor a un 5%", comenta el especialista. Cuando los nódulos han crecido con el tiempo, sí existen algunas señales físicas que te pueden alertar, tales como dolor inespecífico en la zona del cuello o espalda, molestias al tragar, sensación de carraspera o que tienes algo en el cuello, o al dormir sentir ahogo por culpa de una pelota."Si hay un nódulo es recomendable ir al doctor y hacer una ecografía de la tiroides, único examen que confirmaría la presencia de nódulos y con una biopsia se podría descartar o diagnosticar el cáncer", agrega el profesional de Vidaintegra.

Control cada cinco años El endocrinólogo aclara que el cáncer de tiroides se puede padecer con una tiroides funcionando a la perfección o fallando, es decir, padeciendo hipotiroidismo (cuando la producción de la hormona es insuficiente), hipertiroidismo (producción en exceso de la hormona) o tiroiditis, que es muy común. Que una persona tenga una de estas condiciones no significa que tendrá cáncer eventualmente, pero sí lo hace más propenso, por lo que debiera realizarse una ecografía de la tiroides cada cinco años. Aunque este tipo de cáncer afecta a ambos sexos, se da más en mujeres. Lo que también hay que considerar son los antecedentes familiares. Si un pariente directo tuvo la patología, el paciente debe hacerse un chequeo periódicamente como también si ha recibido radiación cerca del cuello, como puede suceder tras un cáncer de mamas.

Factores de riesgo Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta las probabilidades de padecer una enfermedad como el cáncer, pero no lo indica todo. Presentar uno o incluso varios de ellos no significa que dicha persona tendrá la enfermedad. Sin embargo, hay consenso que los siguientes aspectos tendrían algún grado de incidencia:

• Sexo y edad: el cáncer de tiroides ocurre alrededor de tres veces más en las mujeres que en los hombres, sobre todo en el rango de 40 a 59 años. • Antecedentes familiares: el riesgo aumenta si un pariente de primer grado (madre, padre, hermana o hija) sufrió esta patología. • Exposición a la radiación: es un factor de riesgo probado para el cáncer de tiroides. Las fuentes de tal radiación incluyen ciertos tratamientos médicos (radioterapias en zonas cercanas) y precipitación radiactiva de las armas nucleares o accidentes en plantas energéticas. • Padecer afecciones a la tiroides: hipotiroidismo, hipertiroidismo o tiroiditis, que es la inflamación de la glándula tiroidea.