Más de 9 mil viviendas de Ñuñoa beneficiadas con alarmas comunitarias

CORE aprobó proyecto por $224 millones que incluye los 1.133 kits de alarmas para 6-8 casas aproximadamente.



Imagen referencial


La iniciativa, que consiste en la instalación de sirenas y balizas en espacios de seis a ocho casas en distintos barrios residenciales, destaca por la entrega de pulsadores inalámbricos por vivienda (ver imagen referencial), a fin de que las personas que se vean enfrentadas a alguna amenaza delictiva puedan alertar a los vecinos y obtener auxilio; además de que éstos puedan tomar contacto con personal policial si la situación lo amerita.


“Estas alarmas son mucho más efectivas. Le dan mucho más seguridad y facilidad a las personas frente a la ocurrencia de un delito. Por ejemplo, a los adultos mayores que aún no se manejan bien con el celular. Este sistema es muy práctico para avisar”, explicó el alcalde Andrés Zahri.


Este proyecto contempla la instalación de 1.133 kits de alarmas comunitarias, que beneficiarán a 9.067 viviendas de la comuna. Las viviendas beneficiadas han sido catastradas por la Dirección de Desarrollo Comunitario, priorizando los sectores con mayor ocurrencia de delitos y solicitudes de los propios vecinos y vecinas, las cuales se concentran al sur de Avenida Grecia.


El costo total del proyecto $224.621.782.-, que incluye los 1.133 kits de alarmas para 6-8 casas aproximadamente, con el transmisor inalámbrico tipo llavero, el equipo central y una placa de advertencia. El kit individual tiene un costo de $166.600 más IVA.


“Si bien yo no soy muy pro al sistema de alarmas comunitarias, creo que este proyecto es muy bueno. Si uno divide el total del proyecto por el número de viviendas beneficiadas el costo es de


$25 mil pesos por vivienda, por lo que es una muy buena iniciativa que, además, la gente solicita”, expresó el presidente de la Comisión de Seguridad del CORE, el consejero Claudio Pardo.


“Cualquier acción que sea disuasiva del delito sirve y se valora”, complementó el vicepresidente de la Comisión, Paulo Cañas. “Sin embargo, en comunas tan importantes como Ñuñoa sería valorable que se trabajara en una central, coordinada con el municipio y las policías, donde se pueda priorizar la ocurriencia y gravedad de los delitos”, agregó como sugerencia al municipio.


“La base de esto es que la comunidad se haga cargo y se empoderen ellos mismos de su propia seguridad, en el sentido que estén unidos, que se conozcan y sepan de las necesidades de su alrededor. Si las alarmas no funcionan, es porque la personas no se apropian de su seguridad”, concluyó la consejera Nelly Santander.