HIPERHIDROSIS, CUANDO EL SUDOR SE CONVIERTE EN UN PROBLEMA


El dermatólogo de Clínica los Carrera, Dr. Cristián Hidalgo, se refirió a cómo las mascarillas y el aumento de las temperaturas pueden influir en la sudoración excesiva en el rostro. El profesional, además, advirtió que esta patología puede estar asociada a la manifestación de otros trastornos de la salud.





Con el sostenido aumento de las temperaturas comienzan a manifestarse los efectos del calor en el cuerpo, siendo la transpiración uno de los más molestos y notorios, en especial en la zona del rostro, puesto que con la pandemia ha aumentado, también, el uso prolongado de mascarillas.


El estrés, la ansiedad y las altas temperaturas son algunas de las causantes de que nuestro cuerpo genere sudoración. Pero un exceso de ésta puede ser signo de que se padece hiperhidrosis o sudoración excesiva, este síndrome se presenta habitualmente en zonas de mayor concentración de glándulas sudoríparas, tales como las palmas de las manos, plantas de los pies, axilas y rostro.


Esta patología dermatológica, que afecta entre un 2 y 3% de la población, puede presentarse tanto en hombres como mujeres, siendo más frecuente durante la edad adulta. El exceso de sudor generado por la hiperhidrosis, la cual habitualmente se manifiesta de manera localizada, no necesariamente tiene relación con el calor o el ejercicio físico, sino que también puede estar presente en actividades cotidianas e inclusive durante las horas de sueño.

El dermatólogo de Clínica Los Carrera, Dr. Cristián Hidalgo, explicó que “hay hiperhidrosis primaria y secundaria, dependiendo de la causa de origen. Por ello, es importante consultar con un especialista para poder definir el desencadenante, y así, descartar enfermedades de otro tipo”.

En tanto, el Dr. Hidalgo, sostuvo que si bien, sudar en exceso puede ser un indicador de la enfermedad, esto no es suficiente para detectarla. Para corroborar que los niveles de sudoración exceden lo habitual, el profesional recomienda tener en consideración los siguientes síntomas:

1.- La humedad de la ropa y manos genera incomodidad frente a otras personas.

2.- Es necesario realizar una muda de prendas dos o más veces al día.

3.- La sudoración interfiere en las actividades diarias, profesionales o recreativas.

4.- Dificultad para establecer relaciones íntimas a causa del flujo de sudoración.

5.- Presencia de hongos bacterias o infecciones a causa de la constante humedad de la piel.

6.- El sudor aparece predominantemente en la noche.

7.- Al apoyar la palma en un lugar, ésta deja una marca.


¿CÓMO SABER SI TENGO HIPERHIDROSIS?


De acuerdo con el Dr. Cristián Hidalgo, el tipo más frecuente de hiperhidrosis es la primaria, condición en la que “los nervios encargados de enviar señales a las glándulas sudoríparas se hiperactivan, sin necesidad de actividad física ni aumento de la temperatura”. Además indicó que el estrés y nerviosismo, también pueden ser factores que “generan transpiración en las palmas de las manos, pies y rostro”.

Si bien, no existe una causa identificada para este primer tipo, si se estima que podría tener un importante componente hereditario. Por otra parte, la hiperhidrosis secundaria, que es menos frecuente, se encuentra asociada a trastornos como sofocos en la menopausia, bajos niveles de azúcar, problemas de tiroides, diabetes e incluso algunos tipos de cáncer, lo que aumenta la probabilidad de presentar sudor en todo el cuerpo.

El manejo de este trastorno, habitualmente, se inicia utilizando productos tópicos, como antisudorales dermatológicos. Sin embargo, “en casos más severos existen otras alternativas terapéuticas guiadas por un dermatólogo, tales como la administración de toxina botulínica (bótox), por medio de inyecciones en zonas donde se busca bloquear la producción de sudor”. Un tratamiento que, de acuerdo con el profesional, logra una disminución de los síntomas de 6 a 8 meses.

Finalmente, el Dr. Hidalgo sostuvo que si bien, normalmente el uso de la mascarilla podría aumentar el exceso de sudor en la cara, esto sólo afectará mientras se esté utilizando y no representaría un agravante permanente en quien padece hiperhidrosis. Por esta razón, el especialista recomienda el “cambio frecuente de mascarilla” y, sobre todo al realizar mucha actividad física o deporte.